Casa Múnich

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Campeones de la Telekom Cup
El 3-1 contra Leipzig dejó al Bayern en ese territorio extraño de agosto donde todo puede ilusionar y preocupar al mismo tiempo. El equipo mostró control, intensidad y recursos ofensivos, mientras Nathaniel Brown y el debutante Ismael Saibari dejaron motivos para mirar hacia adelante. Pero también aparecieron problemas que no conviene esconder detrás del resultado: Brown todavía necesita crecer defensivamente, especialmente en el uno contra uno y en su posicionamiento, y el Bayern sufrió cuando Leipzig consiguió acelerar. La tarde, sin embargo, terminó dejando una preocupación mucho más importante que cualquier análisis táctico. Las molestias de Laimer y Kim y, sobre todo, el desvanecimiento de Jamal Musiala recordaron que antes de las ilusiones están los futbolistas. Las primeras informaciones apuntaron a un episodio relacionado con el calor y sin una lesión grave, pero el susto fue suficiente para cambiar completamente el tono de una victoria que, hasta entonces, había dejado muchas razones para creer.
